Un poco de mar y Che Guevara

Bien temprano en la mañana salimos de Trinidad hacia Ciego de Ávila. Fuimos en Viazul ya que era más rentable, pero después tendríamos que conseguir un taxi que nos alcance hasta Morón.

Por suerte todo este trayecto fue bastante fácil y en Morón nos estaba esperando Miriam, de unos avanzados 60 que perfectamente podría ser la abuela coqueta, descendiente de españoles, de cualquiera de nosotros. Con Miriam a la cabeza, son varias mujeres las que llevan adelante “La Casa de Tata”.

Como llegamos un poco tarde ya no nos daba el tiempo para ir a la playa. Ah! Me olvidé de aclarar que estamos acá para ir al Cayo Coco.                                                                    Morón es chica, cuenta con una población de 64.000 habitantes. Es un municipio perteneciente a la provincia de Ciego de Ávila. La ciudad te recibe con un gallo realizado por la artista Rita Longa, que es una réplica del gallo en Morón de la Frontera, España. La diferencia es que el cubano tiene plumas.

Tanto Cayo Coco como Cayo Guillermo forman parte de Jardines del Rey, un archipiélago de 465km de largo ubicado en el Centro Norte de Cuba y con una barrera coralina de 400km. rodeados por el Mar Caribe y el Océano Atlantico. ¡Un sueño!

Bueno, no sé, es como tener una paleta de colores en azul frente a tus ojos, bah! del verde turquesa al azul.

Al otro día fuimos al cayo en un taxi que Miriam nos consiguió. El taxista nos contaba lo difícil que fue para Morón reconstruir-se luego del Huracán Irma. Cuando llegamos al Pedraplen (camino construido para unir la isla al cayo) vimos los resultados. Plantas totalmente quemadas, con brotes verdes creciendo y dando esperanza. El taxista lo que más extrañaba era ver los flamencos.

Aunque todavía no había podido exorcizar la fiebre,  cuando llegamos al cayo, me meti al agua igual. Prohibido perderme esa experiencia! Soy más citadina que playera (aunque amo el agua), pero Cayo Coco es de esos lugares que no te querés ir, nunca! Que ganas de ser millonaria!

A la vuelta armamos las mochila, descansamos, comimos y nos fuimos a dormir. Al otro día salimos a las 8 y algo para Ciego De Ávila, donde nos tomamos el bus para Santa Clara.                                                                                              Nuestro paso por esa ciudad fue breve, fuimos especialmente a conocer el mausoleo del Che Guevara.

La estatua del frente tiene una altura impresionante. Se pueden conocer el museo con objetos personales del Che, desde su infancia hasta sus últimos días. En otro salón podemos encontrar el memorial, con los nombres y restos de los 29 compañeros de Guevara, caídos en la revolución.

Personalmente fui a Santa Clara para ver eso, más allá de las ideologías políticas, hay una importancia histórica innegable, y más allá de la historia, me interesó siempre el personaje/personalidad.

Santa Clara también nos quedaba de camino a Caibarien, ciudad cercana al Cayo Santa María. Si, de Guevara a las playas paradisíacas. A veces me pregunto si habrá tenido tiempo de relax y habrá podido conocer esta belleza (lo voy a buscar). Les parecerá una banalidad, pero espero que haya podido, entre tanta lucha, darse un chapuzón.

Tomamos un taxi a Caibarien y llegamos al hostel/ Restaurante Pocurul, atendido por Henry. Éramos los únicos huéspedes. Todo el espacio para nosotros.

Hombre poco comunicativo Henry, pero bastante eficaz, resolvió todas nuestras necesidades. Cómo llegamos de tarde no pudimos ir ese día a la playa, decidimos salir a recorrer y conocer. Instalarnos mentalmente. Caibarien es muy parecida a Morón, pero conservando una arquitectura más de pueblo. Léase la plaza frente a la iglesia y el Liceo (ahora galería).

A la plaza va la gente a conectarse a internet, aunque nosotros teníamos internet en la casa. A la plaza va la gente a juntarse con los amigos, se encuentran también las familias, los niños corren y juegan con una libertad que extrañaba ver.                                        Henry nos consiguió un taxi para el cayo que llegó, como siempre, puntual. Un Chevrolet Bel Air del 57 que te dejaba sin aliento. Un auto hermoso y muy bien cuidado! Lástima que se quedó en la mitad del camino o casi llegando, por suerte otro Chevrolet amigo vino al rescate.

El Cayo Santa María tiene otra organización, para ir a la parte no turística, teníamos que hacer muchos más kilómetros, decidimos caer en la tentación de pagar 5 cuc por persona y tener acceso a la playa con sillas, sombra y demás necesidades. La decisión claramente la tomó mi fiebre que andaba por el techo pero no iba a perdermerme tampoco esto. Lo bien que hice! Santa María es una piscina natural de agua meramente cristalina imposible de explicar en palabras, por el cual les dejo imágenes.

Pensábamos ir al otro día también, pero el cuerpo ya no daba y necesitaba descansar. Un día de reposo era necesario así que decidimos descansar. Mi novio también pasó por una insolación, y era el momento Justo para parar. Se nos venía La Habana y teníamos que estar 10 puntos.

Datos Útiles

Casa de Miriam: https://abnb.me/3tHeFZWsQL

Probar los desayunos de Miriam que son una delicia, por sólo 5 cuc por persona.

En el restaurante de Henry podes comer por 15 cuc. por persona: entrada, plato principal, acompañamiento, postre, bebida y café. El menú es muy variado, ideal para comer frutos de mar.

El viaje al Cayo Santa María lo hicimos por 40 cuc. Ida y vuelta.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s