Llegamos a La Habana

Nos fuimos desde Caibarien en Taxi hasta Santa Clara y de ahí en otro taxi compartido con dos chicas Vascas Francesas, hasta La Habana.

Cuando llegamos no entendía nada, tanto recorrer ciudades y pueblos tranquilos y de repente ¡pum! la vorágine de una gran ciudad.

Marilyn nos recibió en su hogar, de hecho nos dio una habitación aparte más equipada, como un mini departamento.

Como estuvimos varios días, voy a separar el relato en día y noche, para guiarlos en las distintas actividades.

Día

Un poco desconcertados, empezamos a caminar desde El Vedado, donde nos estábamos quedando, hacia La Habana Vieja.

Yo tenía muchas ganas de conocer el Callejón de Hamel, ubicado entre las calles Espada y Aramburu. El lugar perfecto para cuando estás con una ensalada mental, el callejón te entiende.                                                              Son dos cuadras llenas, repletas y completas de arte que rinden homenaje a la cultura afrocubana.

Colores, historias, arte.

El arte de Hamel

Caminar el callejón de Hamel es como entrar en un microclima demencial poblado de detalles y colores que significan.

Pasadas las dos cuadras seguimos nuestro camino un rato más para ir absorbiendo la energía de esta ciudad.

Un cine de La Habana

Otro día nos fuimos directo en taxi por 5 Cuc, de nuevo a La Habana Vieja para conocer el casco histórico y su arquitectura. Este lugar es mágico, y la variedad de turistas constantes la transforma en una ciudad cosmopolita. El turismo acá y en Cuba en general no es el de hace un par de años. En La habana se pueden notar los cambios más profundos.

Mi foto favorita

Lo recomendable para el día es recorrer el casco histórico, perderte por las calles sin miedo. Recuerden que la seguridad en Cuba general es excelente.

El Capitolio
Esquinas
Hasta las Bicis tienen estilo
Una clase de primaria

Noche

Tienen que ir a la Fábrica De Arte Cubano. Juro que no se van a arrepentir, la entrada ronda los 2 cuc por persona. Es un lugar excelente para conocer el arte contemporáneo de La Habana. Una vieja fábrica transformada en galerías y estudios de arte, con espacios para pantallas gigantes, barras y música en vivo. ¡Quiero algo así en Uruguay!

Foto Borrosa – Es lo que hay jeje

A la hora del almuerzo fuimos un poco reiterativos. Repetimos dos noches en La Catedral, ubicado en la calle 8 equina Línea, de El Vedado. Otra noche fuimos por esa focaccia matadora de la calle Paseo y el resto nos perdimos por otras experiencias.

Vamos a tomar algo

El turismo recae en Tomarse los tragos de Hemingway donde se los tomaba Hemingway “Mi mojito en La Bodeguita, mi daiquiri en El Floridita”. Quizás nos quedó como deuda pero ya veíamos turistas y corríamos.

Lo hermoso de esta ciudad es que podes escaparte, y a solo un par de cuadras nos encontramos con el Bar Kilómetro 0. En el lugar sonaba una banda compuesta por mujeres, llegamos Justo para el solo de flauta dulce.

Soy una amante de la cerveza y el vino, así que los tragos no me llaman mucho la atención. Pero estoy en Cuba y un mojito me tengo que tomar, la moza me ofrece la especialidad de la casa, el mojito Capitolio, solo palabras de amor pueden salir de mi interior hacia esa chica y su recomendación. ¡No pierdan esta oportunidad!

La Habana como toda gran ciudad hay que caminarla, en el día y en la noche.

¡Nos fuimos!

A veces también me llamo Daniela

Creo que lo más gratificante fue escuchar a cubanos que estaban ya sea de retorno o de paso decir que la encontraban mejor, más linda y cuidada. Donde nos quedamos es el barrio de El Vedado, un barrio residencial donde no había más que eso, casas. Ahora se pueden encontrar una variedad de emprendimientos sobre todo gastronómicos.

Otros datos:

  • Visitamos la ex fábrica de Havana Club por 15 cuc por persona, en el recorrido podés conocer la fábrica y terminar el tour probando uno de sus rones.
  • Metete en todas las galerías que veas, no sabés que sorpresa te podés encontrar. Nosotros nos encontramos con una clase de primaria, una feria de antigüedades, varias galerías de arte y de libros, donde encontré a la gran artista Belkis Ayón.
  • Tenés que acordarte de pelear el precio por los taxis, siempre te van a querer cobrar más de lo que realmente sale, para esto tenés que ser consciente de las distancias.

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