Palabra Profesional: Lucía Casanova

Conocé a Lucía Casanova (@discasanova) diseñadora de interiores y Home Planner (Menyou-Casanova Studio actualmente). Creadora de cambios como los del Club Naval y su más reciente trabajo para la firma “La Especialista”. Charlamos de la profesión, su crecimiento personal y qué significa la carrera de diseño en un país como Uruguay.

TDC: ¿Qué te llevó al diseño de interiores?

LC: Desde que tengo memoria siempre me cautivó como ese misterio de “cómo vivían los demás”. Qué tenían dentro de sus casas. Recuerdo de niña que iba en el auto con mis padres y siempre mirando por las ventanas de la gente hacia adentro, sobre todo me fascinaba la rambla porque los edificios en la noche eran como un “collage” gigante. En esa época todavía pensaba que iba a ser cardio cirujana. Pero, lo creativo siempre fue mi debilidad, y en los 90 después de haber pasado por Alta Costura y Administración de Empresas, arranqué con la pintura decorativa que estaba de moda en ese momento. Simultáneamente estaba trabajando en SUDAMTEX y en aprontes para casarme, así que tenía una producción muy “prolifera” de blanco para mi ajuar. Y así, como que se me fueron mezclando, dedicaba medio tiempo a cada cosa, y se me fue dando lo de la decoración. Amigos y parientes fueron pasando la voz y tomo vida propia. Empecé a vender productos de blanco en locales, y de ahí surgió mi primer contrato grande y que lo cambio todo. Fue para el Club Naval. Ahí dije “¡quiero dedicarme a esto!”. Me anote en la carrera con Gino Moncalvo, el mejor de su época y lo hice oficial. 

TDC: ¿Qué es lo que más disfrutás de esta profesión?

LC: ¡Creo que todo! Desde la relación con el público, las relaciones increíbles que vas construyendo con la gente y que a veces no podés creer, pasando por el proceso de crear algo de la nada, tan aterrador como excitante. El proceso de búsqueda, ver como las cosas van tomando forma, como se producen los cambios. Andar a mil, la adrenalina de coordinar todo y a todos, la interna con la gente que trabaja conmigo, el placer compartido de todos cuando lo vemos terminado. El momento de hacer las fotos y compartirlo. Incluso hasta los imprevistos y los contratiempos que te queman la cabeza en el momento y que luego pasan a ser jugosas anécdotas para todos.

TDC: ¿Qué proyecto o proyectos, recordás con cariño u orgullo?

LC: Obviamente, el Club Naval, que fue el inicio de todo. No solo por ser la mecha que inició, sino por la gente con la que compartí esa etapa que fue muy inspiradora, así como ver todo lo que podía hacer, el potencial que tenía haciendo eso. Para mí, cada obra, es como un hijo. Lo sueño, lo acuno, lo nutro, lo doy a luz, y uno siempre suele estar orgulloso y ¡ama a todos sus hijos!
Siento cariño y orgullo por todas las obras en Punta del Este. cada una sin excepción. Hay un puñado de obras de Montevideo que también son muy atesoradas, tanto la obra, como el cliente. Gente alucinante hay en todos los rincones, y en eso, me siento una privilegiada de la gente que conocí en este camino.

Los trabajos recientes en orden cronológico:
  • SHOWROOM de PORTO Ltda. Proyecto que me fascinó porque era algo bien diferente, donde creamos todo el equipamiento de la nada y a medida, pensando en el producto industrial al que se dedican. Y un grupo humano hermoso para trabajar. Los dueños, el personal, sin excepciones. Con muchas risas de por medio!
  • El Viajero Hostel de Punta del Este. Camino que iniciamos hace cuatro años, y continúa hasta hoy. También, un grupo humano excepcional. Por el hostel desfilan personas de todo el mundo, con las que hemos interactuado y compartido a lo largo del camino, donde de repente sabés que tu trabajo implica una “molestia” para los huéspedes, pero al mismo tiempo ellos se re copan con los cambios y te dan todo el apoyo del mundo. El reconocimiento y la amistad con los propietarios, la relación franca y llana, y el apoyo constante, donde podemos estar de acuerdo, aun en el desacuerdo.
  • LA ESPECIALISTA. Este fue un gran combo. Por un lado, que una empresa como esa, te confíe la imagen de su local. Por otro, la confianza de sus directores, de permitirte hacer los cambios necesarios, aun cuando no estaban del todo convencidos sobre el resultado. Finalmente, un hermoso grupo de trabajo que nos permitió hacer nuestra tarea de manera amena, a pesar de que eso implicara más trabajo y contratiempos para ellos en un local en reformas, que nunca dejó de funcionar durante la misma. La buena onda del personal impresionante.
  • Ana Messano Estilista. Eso fue un desafío enorme porque era un espacio casi minúsculo donde tenía que entrar todo lo que se necesitaba para el negocio. También requería muchas adaptaciones sanitarias para que pudiera ser operativo. Y a todo eso, tenía que cumplir las expectativas de su propietaria para quien este tenía que ser “el local de sus sueños”. Increíblemente, todo pudo entrar en el proyecto,  en el presupuesto y en el poco tiempo que teníamos para hacerlo. De nuevo, la confianza del cliente, y la calidad de la gente con la que se trabaja hacen siempre una diferencia.

Punto en común de todos ellos: la confianza para poder crear con libertad y plantear mis ideas, aun cuando algunas de ellas a priori parecieran un poco descabelladas, pero terminaron dando sus frutos. Sin esa confianza, todo lo demás, es imposible.


Ana Messano Estilista –
@naty_alonzofotografia

TDC: ¿Cuál es tu estilo favorito?

LC: Ecléctico ¡Amo mezclar!!

TDC: ¿Qué significa ser diseñadora de interiores en Uruguay?

LC: Hace 20 años ni mi familia me apoyaba en este proyecto. Y no fue fácil. Hizo falta mucha perseverancia y coraje para no rendirme. Pero valió la pena.
Hoy es otra cosa. La globalización, los programas de reality sobre el tema han abierto mucho la cabeza de la gente y el campo de trabajo. El hecho de que las carreras técnicas no tradicionales ganen terreno y el hecho de que existan lugares serios donde profesionalizar la carrera suman.  Algún día, conservo la esperanza de que la Universidad revalúe la carrera no solo para los que hoy pueden egresar de la Fac. de Arquitectura, sino para todos los que vinimos antes de que eso existiera, y que dejamos mucho en el camino para llegar hasta este presente con más oportunidades.

TDC: ¿Cuál es el primer tip o recomendación que le darías a una persona que quiere redecorar su hogar?

LC: Te diría que es una regla de tres. Primero: Deshacerse de todo lo que tienen de más. Lo que no suma, que ya no quiero, lo que me da pena desprenderme. Todo el exceso de lo que sea; muebles, adornos, “cosas”. Segundo: Pintura y Papel tapiz los mejores aliados para grandes renovaciones a bajo costo. Y si estás generoso, un recambio en las luminarias. Tercero: Si no estás seguro como hacerlo, contrata un profesional. Lo que invertís en ese profesional lo vas a ahorrar en malas compras y resultados fallidos. ¡Te lo aseguro!

Casa particular Punta Gorda – Foto:
@fede_rochon

TDC: ¿Cómo es tu proceso creativo?

LC: Cuando estudiaba diseño gráfico tuve un profe que hablaba de los diferentes procesos creativos y los dividía en categorías. Uno de ellos, y con el que me identifico absolutamente, es la Caja Negra. Básicamente, dice que la cabeza de uno es una enorme caja negra en la cual por un lado entra la info a procesar, en el medio nadie sabe lo que ocurre, y del otro lado, salen las ideas terminadas.

La primera instancia, cuando hablo con el cliente, entra toda la info. Trato de ser muy extensa. Cuanto más logre saber mejores resultados puedo obtener. A veces esta entrevista coincide con la visita al lugar a diseñar, si es en su casa actual. Otras veces tenés que ir a visitar un departamento vacío, o incluso en obra.
Después pasan un par de días en los que mentalmente dejo que vaya decantando. Ahí empiezan a surgir ideas acerca de qué camino seguir, por donde quiero que vaya y como quiero que se perfile. Luego la info se ordena y empiezo a buscar todo lo necesario para armar la idea: que puedo conseguir en el mercado para hacerla realidad, donde puedo y si puedo mandar hacer determinadas cosas a medida si no las hay, etc.
Y en ese proceso surge algo que siempre actúa como disparador de la idea principal. A veces es una tela, un color, un mueble, una pieza sobre la cual se va construyendo el resto de la idea. Depende mucho de cada caso. A veces mismo en el sitio ves un rincón y pensás “ahí tiene que ir tal cosa” y construis la idea a partir de eso.

Casa particular – Foto:
@fede_rochon 

TDC: Recomendanos 3 libros o series sobre tu profesión.

LC: Libros, todos los que tienen historia del mueble e información realmente de valor: como tipos de maderas, estilos de muebles. Con contenido. Para fotos coloridas sobra con internet.
Para ser realmente bueno en lo que haces, tenes que leer, estudiar, pero en serio.
Series, lo primero que vi sobre el tema en televisión fueron los programas de Candice Olson y ¡la amé! Sobre todo porque es una profesional muy asertiva en sus elecciones. Muy práctica. Me fascinó ese manejo magistral que hace del arte de mezclar estilos y ser tan ecléctica. ¡Sigue siendo la mejor!
Han desfilado tantos programas sobre el tema que ya he perdido la cuenta. Me quedo con los últimos que aparecieron de gente “no capacitada” que la ponen a reformar casas, como “La casa de tus sueños”. La riqueza en este programa está precisamente, en que es gente que no está en el tema, lo cual aporta una mirada diferente para las situaciones de todos los días, que uno desde adentro, a veces ya percibe. Te puede gustar o no, pero lo valioso es la originalidad de cada idea.
“Vívela o véndela” está bueno por los desafíos que enfrenta la diseñadora para lograr que las familias se queden. También muestran que la mayoría de las veces, lo único que necesita cualquier casa es un poco de trabajo y dedicación, que llevados de la manera apropiada pueden dar grandes resultados.
Y uno que me encanta, es “Hotel sin estrellas”. Lo que más AMO de ese programa es cuanto tendrían que aprender acá algunos Empresarios y propietarios sobre lo que VALE, no lo que CUESTA; lo que VALE, realmente una buena inversión.  O dicho de otra forma, que sin inversiones, aunque sean mínimas, no se logra nada, y de hecho, muchas veces, se logra todo lo contrario. Además adoro la franqueza descarnada de Anthony. Porque yo suelo un poco así con mis clientes. No me pagan para ser condescendiente. Me pagan para que los asesore de la forma más honesta y completa posible. Y a veces toca decir cosas que el otro no está muy feliz de escuchar, pero es mi obligación dar toda la información de la forma más objetiva posible. Después, con todas las cartas sobre la mesa, el cliente decide que hacer, pero si toma una mala decisión no va a ser por una omisión de mi parte.

Hay un par nuevos en Netflix que tengo en mi lista de pendientes para ver, después te cuento!  😉

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